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Todo tu stack digital, de la idea al servidor

Organizamos lo que hacemos en tres grandes áreas que cubren el ciclo completo de un proyecto: construir el producto, dirigirlo con criterio técnico y sostenerlo en una infraestructura vigilada 24/7. Un solo equipo por todo el camino.

01
Idea → Producto

Desarrollo

De la idea al producto que funciona.

Diseñamos y construimos web apps y aplicaciones móviles a medida. Cogemos tu idea y la convertimos en una web, una app o un negocio digital listo para vender.

  • Web apps y SaaS a medida
  • Apps móviles iOS y Android
  • eCommerce y marketplaces
  • Diseño UI/UX y prototipado
  • Webs corporativas y landings
  • Integraciones y APIs
Explorar Desarrollo Un producto en producción, no un prototipo eterno.
02
Estrategia → Crecimiento

Consultoría IT

Cuando el proyecto es grande, la estrategia importa tanto como el código.

Auditoría, arquitectura, CTO as a service, transformación digital, automatización con IA, datos, SEO y marketing. Criterio técnico para decisiones caras que no admiten improvisación.

  • Auditoría técnica y de código
  • Arquitectura de software y datos
  • CTO as a service
  • Transformación digital
  • Automatización e IA aplicada
  • Datos, analítica y BI
Explorar Consultoría IT Decisiones técnicas sin pagar la novatada.
03
Despliegue → Escala

Hosting y cloud

Tu proyecto, en marcha y vigilado, 24/7.

Administramos servidores dedicados y hosting AWS gestionado: infraestructura elástica, monitorizada y segura, con colocation de tu propio hardware. Para que aguante cuando más importa.

  • Administración de servidores dedicados
  • Hosting AWS gestionado
  • Migraciones sin drama
  • Hosting gestionado y VPS
  • Colocation y hardware propio
  • DevOps, CI/CD e IaC
Explorar Hosting y cloud Infraestructura que no duerme para que tú sí lo hagas.

Empieza por donde duele, no por donde empieza el catálogo

Casi nadie llega sabiendo cuál de las tres áreas necesita, y no pasa nada: casi todo el mundo llega con un síntoma. Estos son los cuatro que más oímos y por dónde se entra en cada caso.

«No tengo web, o la que tengo da vergüenza»

Se empieza construyendo. En tres a cinco semanas hay algo en producción que recibe contactos, y a partir de ahí se decide qué más hace falta. Nadie necesita una consultoría para saber que hace falta una web.

Desarrollo →

«Tengo web, pero no me trae nada»

Aquí construir más es tirar dinero. Primero se mide qué pasa: de dónde viene el tráfico, dónde se cae la gente, qué busca quien te busca. Después se toca lo que mueva la aguja, que muchas veces no es rehacerla entera.

Consultoría IT →

«Se cae, va lenta o me da miedo tocarla»

Es un problema de infraestructura y de mantenimiento, no de diseño. Se migra a algo vigilado, con copias y actualizaciones, y deja de ser una llamada de domingo.

Hosting y cloud →

«Tengo una idea y no sé si es viable»

Media jornada de trabajo técnico contesta si se puede, qué cuesta y qué hay que decidir primero. Es la conversación más barata del proyecto y la que más dinero ahorra.

Consultoría y luego desarrollo →

Tres áreas, un solo equipo, un solo interlocutor

La razón de que sean tres y no tres empresas distintas es el punto donde se pierden los proyectos: quien diseña culpa a quien programa, quien programa culpa al hosting, y el cliente hace de mensajero entre tres facturas. Aquí las tres son la misma gente, así que no hay nadie a quien señalar.

El que construye es el que mantiene

Quien escribió el código es quien responde cuando algo falla a los ocho meses. Eso cambia cómo se escribe el código: nadie deja una bomba de relojería que va a tener que desactivar él mismo.

La infraestructura se decide al principio

El sitio donde va a vivir un proyecto condiciona cómo se construye. Decidirlo al final es la forma más cara de descubrir que hay que rehacer la mitad.

Una sola factura y un solo número de teléfono

Sin subcontratas y sin «eso lo lleva otro proveedor». Si algo del proyecto no funciona, es nuestro.

Los números, antes de que los preguntes

Lo primero que quieres saber es si puedes pagarnos. Estas son las horquillas reales con las que trabajamos, no un «desde» que se triplica al firmar. Cada propuesta que enviamos es un precio cerrado por escrito después de una llamada de veinte minutos.

1,7 k€–3,9 k€

Una web de empresa a medida, programada y sin plantillas.

3,9 k€–38,7 k€

Desde una tienda hasta una plataforma SaaS con suscripciones.

51 €/mes

Mantenimiento y alojamiento, con el plan de entrada.

Ver la tabla completa de precios

¿No sabes qué necesitas exactamente?

Normal. Cuéntanos tu idea o tu problema y nosotros te decimos qué área (o combinación) encaja mejor. La primera conversación es gratis y sin compromiso.

¿Hacemos algo grande?

Elige qué quieres construir y súmale poderes: tu plan toma forma en tiempo real. Sin correos, sin esperas. Juega.